Las lámparas LED son un producto electrónico de vanguardia, que precisa de un gran conocimiento sobre la tecnología y un proceso de producción de gran precisión para fabricarlas dentro de unos estándares de calidad adecuados.

Los aspectos fundamentales a la hora de fabricar un LED de calidad son los siguientes: LED blanco. No hay LED blancos. Para conseguir este color primero se optó por combinar los tres colores que puede tener un LED (rojo, verde y azul) para obtener el blanco, algo que ofrece muy poca calidad. Hoy se usa LED azules a los que se aplica una capa de fósforos amarillos. Las diferencias de calidad de una lámpara LED a otra radican en la precisión del fabricante a la hora de crear dicha capa, ya que la luz blanca será más uniforme.

Cualquier cambio sustancial en el proceso de fabricación de los chips LEDs altera sus características de color, eficiencia y voltaje. Los fabricantes de lámparas LED de calidad controlan que las condiciones de fabricación sean estables y seleccionan y agrupan los chips. El resultado son luces con un color uniforme y el alto rendimiento en toda su vida útil.